El té
negro
Este
es el té preferido en Europa y también
en nuestro país. Es el producto obtenido
mediante el marchitado, enrulado, fermentado
y secado de las yemas, hojas jóvenes,
pecíolos y tallos tiernos de la planta.
Una de las particularidades de esta variedad
es que las hojas pasan por un proceso de
fermentación luego de ser recolectadas,
que le confieren el característico
color oscuro. Esta oxidación le aporta
mayores propiedades aromáticas. El
té negro contiene pequeñas
cantidades de un considerable número
de vitaminas esenciales para mantenerse
saludable:
» Caroteno, precursor de la vitamina A, contiene
antioxidante y propiedades protectoras.
» Tiamina (vitamina B1) y Rivoflavina (vitamina
B2) ambas son esenciales para extraer las
energía de los alimentos.
» Acido Nicotínico y Acido Pantoténico,
necesarios para extraer la energía
de las grasas y de los carbohidratos.
» Acido Ascórbico (vitamina C), esencial
para un sistema inmunológico sano.
» Vitamina B6, participa en el metabolismo
de las proteínas.
El té verde
Este
es el té preferido en China y en
Japón. Es el producto obtenido por
el calentado, enrulado, secado de las yemas,
hojas jóvenes, pecíolos y
tallos tiernos. Es en los países
de Oriente donde el Té Verde se consume
en mayor proporción desde hace miles
de años, y recién en los últimos
tiempos sus beneficios se difundieron en
Occidente. China es el principal país
productor de Té Verde a nivel mundial,
y al mismo tiempo es el primer consumidor,
reconocido por la excelente calidad de sus
plantas. Desde este exótico lugar
proviene nuestra selección de las
hojas más frescas, que dan lugar
al Té Verde La Virginia.
La principal diferencia entre el té
negro y el té verde se da en el proceso
de producción. Para la obtención
del Té Verde, luego de cosechar las
hojas se someten a un proceso térmico
que impide la fermentación, y de
esta forma no se modifica la composición
química original de la planta, rica
en antioxidantes, vitaminas y flúor.
Esta delicada infusión se caracteriza
por su color verde pálido y marcadas
notas herbáceas.
Debido a su particular proceso de
producción, las hojas de Té
Verde contienen:
Polifenoles:
poderosos antioxidantes que previenen la
oxidación y retardan el envejecimiento
de las células.
Flavonoides:
refuerza el sistema circulatorio. Poderosos
antioxidantes.
Vitamina E:
retarda el envejecimiento de las células.
Vitamina C: refuerza
el sistema inmunológico.
Vitaminas del
complejo B:
actúan sobre el sistema nervioso.
Fluor:
previene la formación de caries.
Té
rojo
Existe también una modalidad denominada
Té Oolong, que es una opción
intermedia entre las dos anteriores,
un té semi fermentado, y que por
lo tanto su hoja no sufre una transformación
total durante la oxidación.
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